Siempre he dicho que los hombres son buenos para cambiar las llantas flat y hacer barbacoas.
Como esta no es la página de automovilismo, vamos a lo de la barbacoa, y qué mejor momento para aprender antes del día del padre.
Así te informas de cómo se hace, por si algún día lo necesitas (mientras tanto, te haces la boba y que ellos lo hagan) o si es amor verdadero, por una vez, para su día, haces tú la barbacoa.
Hay todo tipo de barbacoas y métodos, pero supongamos que no tienes una de esas barbacoas sofisticadas y estás empezando con una Weber (las redondas que vienen de varios tamaños) o un pequeño hibachi (los rectangulares que tienen dos parrillas con asas y varios “peldaños” para subir y bajar la parrilla).
Quitas la parrilla superior (de la comida) y empapas papel toalla o periódico con aceite, achurrándolo en bolas medio esponjosas, no compactas. Luego, pones tus carbones encima.
Entonces, con un palo largo o un pedazo de periódico bien compacto torcido, prendes el papel de abajo. Cuando los carbones estén al rojo vivo, estarán listos. Si tienes un fierro eléctrico especial, lo pones en medio del carbón hasta que se encienda.
VEA Barbacoas para principiantes
