Niñas entre los 5 y los 13 años de la comunidad Emberá Purú, del Valle de Urracá, abrieron el espectáculo "Raíces", el jueves, en el Teatro Nacional.
Ellas actuaron muy naturales, como si el público no existiera, y se debía a que la única directriz que les había dado uno de los adultos de la comunidad, que sí hablaba español, era que ejecutaran sus bailes tradicionales igual a como lo harían en su pueblo.
Al terminar, el Grupo de Danza Emberá Wounan de la comunidad de Ebya Drua, del sector de Río Gatún en Colón, mostró bailes sincronizados con los que saludan a la Madre Tierra y le dan gracias por sus bondades.
Con el repicar de los tambores, palmadas, trajes coloridos y tonadas como "vamos a vence, vamos a vence...", la Sociedad Palenque de San Sebastián de Pueblo Nuevo armó un fiestón en la tarima y hasta expuso al público la forma como un hombre corteja a una mujer, y la reacción desinteresada, pero coqueta, de la dama.
El ballet clásico no podía faltar, vestidos con atuendos propios de la España antigua. Sus movimientos elegantes y sus mallas ajustadas permitían admirar la perfección del cuerpo humano.
Todas estas presentaciones estuvieron acompañadas de imágenes que recordaban los servicios de los reyes de España, Cristóbal Colón y todos los intercambios y mezclas culturales que se originaron entre este grupo y los indígenas.
Al final, la Orquesta Sinfónica de Panamá interpretó La Rosa de los Vientos, la cual fue cantada por su autor, Rómulo Castro, acompañado del resto de los grupos.

