La capital de Irlanda del Norte aprovechará la fama del Titanic para regenerar la zona que albergó uno de los más importantes astilleros de Europa y dedicar un museo al mítico transatlántico construido y botado allí.
Así lo señalaron a EFE en Belfast fuentes de la compañía promotora, según las cuales el proyecto incluirá la construcción de edificios de oficinas y más de 3 mil viviendas, además de restaurantes, bares, hoteles y otros centros de diversión.
Todas las instalaciones de la moderna marina proyectada deberán estar listas para 2012, año en que se celebrarán tanto el primer centenario del naufragio del Titanic —hundido el 13 de abril de 1912 tras chocar con un iceberg al sur de Terranova (Canadá)—, como los Juegos Olímpicos de Londres.
Según las fuentes consultadas, el museo dedicado al paquebote, junto a las gradas de los astilleros de Harland & Wolff utilizadas en la botadura, tendrá el tamaño de aquel buque, auténtica maravilla de su tiempo.
El Titanic, de la compañía White Star Line, llevaba a bordo en aquel viaje fatídico a 2 mil 208 personas, de las que 889 eran tripulantes.
En el naufragio fallecieron mil 523 personas de distintas nacionalidades, en su mayoría porque el buque no llevaba suficientes salvavidas.
La otrora poderosa industria naval de Belfast, en cuyos astilleros de la desembocadura del río Lagan llegaron a trabajar 35 mil personas, es hoy sólo un recuerdo, aunque ese sector haya sabido adaptarse a los nuevos tiempos, reciclándose.
Junto a los diques secos de esos astilleros, donde destacan las gigantescas grúas y los rotores de los modernos "molinos de viento" destinados a generar electricidad, hay ya además un centro dedicado a las modernas tecnologías que forma parte de la Universidad de Queens, de Belfast, y que formarán parte también del "barrio del Titanic".
