Con la muerte de Clarence Clemons, Bruce Springsteen pierde a su sombra, un compañero inseparable que le siguió con su imponente físico y su potente saxofón a lo largo de casi cuatro décadas en los escenarios y los estudios de grabación.
Piedra angular de la E Street Band junto a la que el “Boss” forjó su leyenda en la historia del rock and roll, Clemons, fallecido ayer domingo a los 69 años en Florida, tras sufrir un derrame cerebral la pasada semana, deja un hueco “inconmensurable”, según el propio Springsteen.
“Big Man” se unió a la E Street Band en 1972. Aparte de su presencia y carisma en el escenario, hizo grandes aportaciones a las canciones de Springsteen, especialmente en Born to run.
En la última gira, Springsteen y los suyos se detuvieron en Nueva Jersey para tocar en directo una versión de Darkness on the Edge of Town destinada a acompañar el lanzamiento de la reedición especial del álbum.
