Cuando se sufre de una enfermedad grave como el cáncer, a veces los tratamientos médicos no bastan para mitigar el dolor y la sensación de impotencia que puede afligir al paciente.
Cuando hablamos del dolor oncológico, estamos hablando de una dolencia que causa sufrimiento porque además del cuerpo, "afecta el alma del paciente", asegura el doctor Mario Garibaldo, director de la Clínica de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor del Instituto Oncológico Nacional Dr. Juan Demóstenes Arosemena.
Ante estos casos y dependiendo de cada situación particular, algunos médicos consideran positivo recurrir a terapias alternativas para mejorar el estado anímico —y a veces físico— del paciente con cáncer.
Para Garibaldo es importante antes de someterse a estos tratamientos, verificar la evolución que lleva la enfermedad en el organismo y la personalidad de cada paciente.
Con él concuerda el sicólogo Ángel Azcárraga, también de la Clínica de Cuidados Paliativos, que asegura que las técnicas de relajación, así como otros tratamientos, pueden ayudar tanto al paciente oncológico, como a sus familiares a lidiar con la progresión de esta enfermedad.
El sicólogo Ángel Azcárraga de la Clínica de Cuidados Paliativos explica que la elección de practicar alguna terapia alternativa dependerá de la forma en que cada paciente tiende a afrontar una situación, así como de su condición médica, física y sicológica.
CANALIZAR LA ANSIEDAD
Azcárraga opina que las terapias alternativas pueden ayudar a exteriorizar la energía negativa o el distrés (tensión que ocasiona un exceso de esfuerzo en relación con la carga) acumulado.
En ese sentido, Emilia Vignoli, instructora de yoga de la Fundación El Arte de Vivir, asegura que algunos síntomas producto del distrés como la baja autoestima, depresión o ansiedad pueden mejorarse con la práctica de yoga y técnicas de respiración.
"Las técnicas de hatha yoga así como la respiración y la meditación pueden ayudar a una sanación más efectiva", añade.
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