El artista francés Olivier Crouzel encuentra un vínculo profundo entre los pescadores y el mar.
Más allá de servir como sustento, el artista mira al océano como un habitáculo con una vasta influencia sobre la conducta humana.
Así procura mostrarlo en su obra audiovisual Détection, en donde logra capturar esa relación simbiótica entre el océano y los pescadores artesanales que habitan sus costas.
Crouzel, quien se encuentra de visita en Panamá, presentará este 29 de abril a las 8:00 p.m. algunas de las imágenes capturadas durante su investigación audiovisual.
El escenario será el plafón del Biomuseo, por invitación de la Alianza Francesa y el apoyo de la Embajada de Francia y el Municipio de Panamá. La entrada será gratuita y abierta a todo el público.
Crouzel explica que Détection es un trabajo que inició 10 meses atrás en Francia, a partir de otro proyecto sobre personas desplazadas por inundaciones.
A su llegada a la ciudad capital, hace una semana, continuó su labor, ayudado por dos pescadores locales: Poxi y Dedo.
“Con ello busco entender si el hombre forma parte de la diversidad” o, por el contrario, si el ser humano es una especie apartada del entorno, detalla el francés, quien agrega que la interacción del hombre con la naturaleza es un tema habitual en sus trabajos.
La instalación que desvelará esta noche sigue a pescadores de la bahía de Arcachón en Francia y en la bahía de Panamá.
La obra aún no ha sido presentada en Francia, pero sí fue compartida con los moradores de Boca La Caja el pasado fin de semana, apunta Crouzel, quien encuentra propicio mostrar sus grabaciones en el Biomuseo, pues los pescadores del corregimiento a orillas de la bahía de Panamá están desapareciendo, debido al crecimiento urbano.
