Indudablemente, el uso hace la norma. Los diccionarios, las normas locales y la general han ido modificándose según las circunstancias. Muchas veces, estos cambios contrastan con nuestros "inalterables patrones". Por ello, acertadamente, Eugenio Coseriu (lingüista rumano) hablaba de "aconsejable" o "no aconsejable" y no de "correcto" o "incorrecto". El verbo adecuar se conjugó, por muchos años, exclusivamente como "averiguar" (adecue, adecues... adecuo, adecuas... ). Desde la edición de 2001 se reconoce su conjugación, además, siguiendo el modelo de "actuar" (adecúo, adecúas... ).
En 1927 y en ediciones posteriores (1933, 1950, 1983, 1989) la Academia incluyó el verbo "apuñalear" con la observación: "*vulgarismo por apuñalar". En 2001 lo atribuye a Nicaragua y Guatemala, y sigue prefiriendo "apuñalar". La palabra "fólder" (préstamo del inglés) ingresó al Diccionario en 1992. Antes no figuraba en los manuales académicos, aunque su uso era notorio.
La Ortografía (1999) admite como válida la palabra guion (sin tilde) al lado de guión. Desde 1970 figura en la palabra "medio" la definición relativa a "medio ambiente", frase que entró al caudal del Diccionario en 1984. Actualmente figura en la edición de 2001 "medio ambiente", pero remite a "medio", que tiene preferencia. El Panhispánico de dudas recomienda la grafía "medioambiente" (junta) con plural medioambientes.