El artista plástico Manuel Chong Neto decía que era afortunado. Tenía esa convicción porque se había ganado la vida haciendo lo que le gustaba hacer: pintar.
Así, aún entregado a los pinceles, murió ayer en la mañana producto de un infarto. Tenía 82 años.
Todo fue repentino. El pasado sábado 22 de mayo realizó sus actividades familiares con normalidad y al llegar en la noche a su residencia en San Francisco, sintió el malestar.
Lo internaron en el hospital San Fernando y ayer en la mañana se apagó su talento, narra Washington Lum, sobrino del laureado pintor panameño.
“Él no presentaba problemas a pesar de que era una persona mayor. Esto fue súbito, pero una vez dijo que cuando llegara la hora de partir, prefería que fuera así, rápido. Se cumplió su voluntad”, acota Lum.
Chong Neto, añade el familiar, se encontraba preparando dos muestras. Una de ellas estaba casi lista y era para poyar el Patronato de Nutrición.
En su recorrido de más de 50 años por los lienzos y los pinceles, el artista realizó más de 40 exposiciones individuales, participó en más de 30 muestras colectivas y sus obras estuvieron más de una vez en las bienales de México, Colombia, Brasil y Estados Unidos.
También expuso su arte en España, Costa Rica, El Salvador, Cuba y Nicaragua, entre otros países.
Además, era de esos artistas que compartían su don a través de la docencia. Enseñó dibujo, pintura y grabado en diversas entidades, incluyendo la Universidad de Panamá.
Hasta ayer en la tarde no se había fijado la fecha del sepelio.
Quienes lo conocieron, tanto a él como a sus trazos, no pueden más que resaltar su legado y lamentar la pérdida.
VEA El legado de Chong Neto