Los cólicos en los bebés aun siguen siendo un motivo de consulta frecuente en los consultorios e incluso en los cuartos de urgencias.
El pediatra Xavier Sáez-Llorens dice que, de acuerdo con la literatura, del 10% al 30% de los bebés en los primeros cuatro meses de vida pueden presentar cólicos.
Dice que no hay "una definición en sí del cólico. Se describe como un episodio paroxístico de llanto incontrolable que presenta el bebé, acompañado de rubor en la cara, contracción del abdomen y flexión de las piernas".
Generalmente estos síntomas se presentan después de las seis de la tarde, el resto del día lo pasan bien, y "los padres deben ser pacientes".
Según el médico, al momento de examinar al bebé se debe estar seguro de que no haya otra enfermedad subyacente.
Los bebés propensos a cólicos son más susceptibles a estímulos externos y son temperamentales, "ocurre con mayor frecuencia en varones".
Cuando un bebé tiene cólico, el lenguaje por el que se comunica es el llanto.
En cuanto al tratamiento, comenta que no hay uno específico. Sin embargo recomienda balancear al niño, pasearlo o caminar con él (puede ser en un coche o llevarlo de paseo en un auto). "Colóquelo sobre sus piernas boca abajo y dele palmaditas en la espalda, cántele, háblele, ofrézcale seguridad, pero no ignore el llanto y descarte las causas más comunes por las que llora, hambre, sueño y calor".
