La producción de alimentos orgánicos sigue la norma de “menos es más”. En este caso, a menor intervención -de fertilizantes, pesticidas, aditivos, conservantes y hormonas de crecimiento- más costo.
El administrador de la tienda de productos orgánicos Órganica, Alejandro Jaén, sostiene que no solo su producción es más costosa, sino también su mercado es más pequeño.
Para la doctora con especialización en nutrición Débora Grimaldo, esa diferencia en los precios no se sustenta, porque el valor nutricional entre los dos tipos de alimentos es insignificante. Por ello, considera, consumir estos productos es meramente un “lujo”.
No obstante, estos productos tienen sus defensores. La doctora quiropráctica Lilia Orillac alega que, al no contener pesticidas, se evitan, entre otras cosas, diferentes tipos de cáncer y la perturbación de hormonas de fertilidad.
Por su parte, opina Carlos Gómez, ingeniero forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente, el uso de fertilizantes orgánicos benefician el ambiente, “pues no contaminan el agua ni los suelos”.
VEA Lo que cuesta la ‘salud’
