El aumento de las temperaturas registrado tanto en el Polo Norte como en el Polo Sur se debe definitivamente a las actividades humanas, según un modelo climático desarrollado por científicos británicos.
Solo si los investigadores incluían en sus simulaciones efectos producidos por el hombre, como la emisión de gases de efecto invernadero, obtenían en sus cálculos temperaturas más altas, como las que se midieron en los Polos en las décadas recientes, según el estudio realizado por Nathan Gillett y colegas de la Universidad de East Anglia en Norwich, publicado en la revista científica Nature Geoscience, en su edición online.
Las variaciones climáticas naturales no explican el calentamiento de los Polos.
El Panel Intergubernamental de Cambio Climático indicó que se descubrieron influencias de las actividades humanas sobre el clima en todos los continentes, con excepción de la Antártida.
