FRESCURA. Todo alimento que va a ser congelado debe ser fresco, de primera calidad, limpio, sano, firme, de buen aspecto. El congelamiento debe ser efectuado seguido a la compra de los productos.
ASÍ FUNCIONA. La congelación retrasa el deterioro de los alimentos y prolonga su seguridad, evitando que los microorganismos se desarrollen y ralentizando la actividad enzimática que hace que los alimentos se echen a perder. Cuando el agua de los alimentos se congela, se convierte en cristales de hielo y deja de estar a disposición de los microorganismos que la necesitan para su desarrollo. No obstante, la mayoría de los microorganismos (a excepción de los parásitos) siguen viviendo durante la congelación, así pues, es preciso manipular los alimentos con cuidado tanto antes como después de ésta.
TEMPERATURA. Los congeladores deben estar siempre a -18°C o menos. A diferencia de los frigoríficos, los congeladores funcionan mejor cuando están llenos y sin mucho espacio entre los alimentos.
PORCIONES. Siempre almacene las comidas por porciones, calculando las que habitualmente se consumen y de acuerdo con el tipo de familia.
LAS BOLSITAS. Es importante proteger los alimentos para evitar quemaduras debido a las congelación.Puede utilizar bolsitas especiales y recipientes de plástico.
PRECAUCIÓN. No introduzca alimentos calientes en el congelador, ya que esto podría aumentar la temperatura del congelador afectando negativamente al resto de los alimentos que se encuentran guardados.Una vez que termine de cocinar, deje reposar el alimento antes de meterlo al congelador.
AL DESCONGELAR. Asegúrese de que los alimentos congelados se hayan descongelado por completo antes de cocinarlos. Los alimentos que se han congelado y descongelado nunca deben volver a congelarse nuevamente.