Los niños que registran bajos niveles de hierro cuando son bebés crecen con deficiencias cerebrales, aun cuando reciban un tratamiento temprano, informaron investigadores estadounidenses.
Un estudio entre 185 adolescentes de Costa Rica mostró que los bebés con las peores deficiencias de hierro nunca recuperaron los niveles considerados normales en pruebas de aprendizaje, memoria y pensamiento, y que los niños más pobres del grupo empeoraban sus calificaciones a medida que crecían.
El informe, publicado en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, muestra la importancia de la nutrición temprana en los bebés, dijeron los investigadores.
"Si los efectos directos e indirectos de la deficiencia temprana de hierro en el cerebro interrumpen o demoran los procesos básicos de desarrollo podría producirse un efecto de bola de nieve", dijo la doctora Betsy Lozoff, de la University of Michigan en Ann Arbor, quien dirigió el estudio.
