“Vivir como gorgojo” es una expresión común en Panamá que denota una carencia de agua potable que impide a las personas realizar sus actividades normalmente, (aunque, según el biólogo Alfredo Lanuza, estos insectos también necesitan agua para vivir).
En algunas zonas del país, la gente tiene un suministro de agua potable constante (algunos gracias a que han invertido en tanques de reserva para sus hogares), mientras que otros madrugan para recoger agua antes de que esta “se vaya” o la buscan y transportan desde un pozo o camión cisterna.
Además del suministro irregular, otro problema es el desperdicio de este recurso. Panamá es uno de los países de América Latina con mayor consumo per cápita de agua potable, con un promedio de 150 galones diarios; mientras que en otros países centroamericanos, el consumo es de 60 ó 70 galones, de acuerdo con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales.

