La reducción de la capa del hielo en el mar Báltico está provocando la muerte masiva de crías de foca anillada, obligadas a entrar demasiado pronto al agua debido al cambio climático.
"La situación es dramática. En algunas regiones no sobrevivirá seguramente ni una sola de las crías nacidas en las últimas semanas", afirmó Cathrin Mänster, portavoz de la oficina de la organización ecologista WWF en Stralsund, en la costa báltica alemana.
La nota emitida hoy por el WWF subraya que "la muerte de focas es un siniestro anuncio del cambio climático, que afectará de manera especialmente dura al mar Báltico", donde este año se ha registrado el invierno más cálido y menos helado de los últimos 300 años.
Añade que tan solo quedan entre 7 mil y 10 mil focas anilladas (Pusa Híspida, antes Phoca Híspida), especie protegida y en peligro de extinción, que cría a sus bebés en cuevas de nieve y hielo, tras los nacimientos que se producen entre febrero y marzo.
"Como el deshielo se produce demasiado rápido, las crías se ven abocadas a entrar en el agua prematuramente, cuando no han engordado lo suficiente como para tener una gruesa capa de grasa que las proteja. Por ello mueren de hambre y frío", subraya el mensaje de alerta.

