Las crudas pinturas de hombres vejados por brutales celadores y feroces perros que le siguen impresionan a los muchos mexicanos que visitan la exposición "Abu Ghraib", del artista colombiano Fernando Botero en Monterrey, una industriosa ciudad al norte de México.
Botero, famoso por su estilo alegre en pinturas y esculturas de figuras redondas y de gran volumen, transmite con la muestra de 79 piezas su indignación ante la tortura a la que fueron sometidos prisioneros iraquíes por parte de soldados estadounidenses.
Montada en las instalaciones de una antigua fundidora de acero ahora convertida en parque, centro de convenciones y museo, la exposición estará hasta el 23 de marzo en Monterrey. La muestra viajará luego a Valencia, Barcelona y Budapest para terminar en la Universidad de Berkeley, California.
Botero dijo que con ella espera dejar constancia de los excesos cometidos por Estados Unidos en la guerra de Irak. La muestra ha generado polémica al presentarse en museos por su crítica social.

