Los adornos folclóricos no solo se utilizan en las festividades tradicionales que se efectúan en cada pueblo del país, también pueden ser detalles llamativos en las terrazas y jardines.
Berta Morán indica que le encantan los jardines decorados con estos accesorios. “Me satisface salir a la puerta de mi casa y observar el jardín con estos hermosos elementos, que le dan un toque especial, además de ser una obra propia para contemplación y relajación”.
Menciona que en algunos casos hay personas que decoran sus casas con estos adornos, pero no utilizan tantos colores. “Creo que es mejor que esté colorido, así se ve más llamativo y vivo”, añade.
ACCESORIOS
Existen diversas clases de accesorios que se puede considerar para lucir en la terraza o jardín, dependiendo del espacio disponible, entre los que destacan carretas, machetes, tinajas, sombreros, jabas, jarrones, metates, pilones, totumas de calabazo, máscara de diablos, cutarras y bateas, entre otros.
Roger Coronado, maestro de baile folclórico y decorador, indica que las tinajas y los jarrones son los adornos primordiales para el jardín, mientras que en las terrazas recomienda usar las máscaras de diablicos.
SUGERENCIAS
Titi Hernández, diseñadora de jardines de la compañía Hiedra y Bambú, considera que estos elementos deben acompañar el diseño de la casa. “Para que un jardín vaya acompañado de elementos folclóricos, tiene que ser parte de una casa con diseño o decoración folclórica”, opina.
Sugiere no usar muchas piezas, ya que este tipo de arte decorativo tiende a ser llamativo y puede hacer que las piezas compitan unas con otras, quitándole la importancia individual a cada una. “Con un toque y buen gusto, se puede lograr”.
En opinión de Alberto Dreyfus, diseñador de jardines, las personas pueden incorporar elementos folclóricos al jardín y mezclarlos con elementos naturales, “ya que un jardín es una combinación de follajes con elevaciones y colores para crear un conjunto armónico”.
Comenta que en la decoración de jardines es importante tomarse un tiempo para pensar qué se hará con él y definirle un estilo. “Hay que buscar ideas creativas que le den un toque de originalidad pero que a la vez reflejen nuestra personalidad”, añade.Marieta Jaén, propietaria, del restaurante Las Tinajas confiesa que es amante de estos elementos, de allí el nombre de su local.
“Tengo adornos y decoraciones con un concepto de lo típico de Panamá. El lugar es una antigua y elegante residencia restaurante, decorada con elementos rústicos que recuerdan esquinas de los pueblos coloniales”.
VEA Las tinajas, toque especial

