Los padres estadounidenses pueden recibir una mirada despectiva o una mueca de impaciencia si por estos días les recuerdan a sus hijos adolescentes cambiarse el pijama antes de ir al colegio. Los pijamas se convirtieron en un dictado de la moda cómoda. Las pantuflas de bailarina con o sin medias, las leggings por debajo de jeans rotos y pantalones de deporte rosa pueden ser las piezas que sus hijos busquen con más entusiasmo en cuestión de moda.
"No creo que los padres quieran seguir comprando la ropa a sus hijos, y a parte, mis papás no entienden bien los estilos de ahora", dijo con conocimiento de causa Victoria Loong, de 15 años .
Las cadenas de ropa, como Macy’s, dicen que ofrecen todas las piezas, pero evitan imponer conjuntos a adolescentes rebeldes. "Solo está a la moda cuando es subversivo y contracultural", dijo Rachel Gillman, portavoz de la agencia de publicidad Leo Burnett que trabaja para detectar tendencias. "En algunas ocasiones, los chicos inventan tendencias propias", dijo Melissa Ryan, una detectora de modas de Macy’s cuyo trabajo se denomina "corresponsal de tendencias". "Comienza en las calles hasta que llega al nivel de los diseñadores", dijo.


