Una buena acción no tiene medida. Es cierto que existe una diferencia entre sonreírle a un extraño y donar un millón de dólares, pero ambas brindan la oportunidad de generar felicidad. Está científicamente comprobado que el que da recibe, sin embargo, una vez se vuelve costumbre el dar, ya se vuelve insignificante el recibir.
Este es el propósito del Día de las Buenas Acciones: crear la costumbre mediante actos de bondad sin esperar nada a cambio más que promover la solidaridad y contagiar a más personas a hacer el bien.
El Día de las Buenas Acciones es una iniciativa global que fue creada por Shari Arison, empresaria y filántropa israelí y una de las mujeres más ricas de Israel. Con 50 países ya participando, este año Panamá se une al movimiento gracias al impulso de las Fundaciones JUPÁ y B’naiB’rith de Panamá, de Ponte en Algo y el Centro Latinoamericano de Voluntariado. Va a ser el 15 de marzo y consiste en que todas las personas se animen y organicen para hacer algo bueno por los demás, ya sea grande o pequeño.
Sion Gadeloff Attia, presidente de la Fundación JUPÁ, señaló: “Invitamos a todo Panamá a participar. Queremos que cada uno de los individuos, organizaciones, instituciones y empresas se unan para hacer el bien este día. Seamos un ejemplo, al igual que los 50 países que han decidido sumar horas de servicio en buenas acciones”.
La idea es que se presente un proyecto exclusivo para este día o se añada una acción dentro de alguna iniciativa propia que ya esté en ejecución.
Más de 20 empresas panameñas se han unido para lograr que esta iniciativa se convierta en una tradición en Panamá.
