El nacimiento de un ternero con dos cabezas ha sorprendido a la comunidad de Peñas Blancas, de Puerto Vidal, en el distrito veragüenses de Las Palmas. Hasta el punto de que este animal se llevará a una evaluación con veterinarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
Aunque los habitantes de la zona no recuerdan un caso igual, para el veterinario Miguel González esto no es algo tan extraño, sino que se ve habitualmente en la naturaleza. “Acabamos de enterrar a un perro con dos colas, cinco patas y dos genitales”, cuenta.
Una deformación de este tipo se debe a que “no hubo una división correcta de embriones en el embarazo”, explica González.
La propietaria del animal, Carmelita Camaño, señaló que diariamente se mantiene alimentando la ternera desde que nació la semana pasada, porque ella sola no se sostiene y es incapaz de amamantarse de la madre.
A pesar de los esfuerzos, según González, “esos animales generalmente no son saludables: no viven más de unos días y, a veces, unos meses como mucho”. Se trata de siameses que “aunque en el caso de humanos a veces se pueden separar, es mucho más difícil en los animales”, agrega.
No es la primera vez que un ejemplar de ternero con dos cabezas aparece en los medios. En la localidad californiana de Tulare nació en agosto de 2007 un becerro con dos cabezas, que sí podía tomar leche de su madre por las dos bocas con las que contaba, publica la web terra.com. El veterinario local no supo si el hecho se debió a una malformación genética o si fue provocado.
