Aveces quedo atónita, sin que salgan palabras de mi boca. Eso es más o menos lo que me pasó el viernes 13 pasado. Camino al restaurante, el RdT que manejaba se quejaba del tráfico. Le pregunté “¿es por viernes 13 o quincena?”. Me miró de soslayo y dijo: “No soy supersticioso”.
Así que llegamos hasta Don Blas II en Vía España, frente a la entrada de Vía Argentina. Habrían unas 100 personas y 10 saloneras en el sitio. Todas muy amables, las veías andar como hormiguitas, pero no se daban abasto. Nuestras bebidas, todos jugos naturales (limonada, piña, sandía y naranja) estipendos excepto el de naranja que ya tenía sus horas de haberse exprimido.
Pedimos, de picar, unos calamares a la romana donde la masa de afuera estaba aguada, y el aro de calamar, interno, tenía la textura (no el color) de un tubo de llanta de bicicleta. Un caucho que hasta al capitán Nemo hubiese asustado. Con los platos fuertes no corrimos mejor suerte: pedí un emparedado “Tricolor Manolo”, que parece se pasó un buen rato sobre el mostrador esperando que una de las trajinadas saloneras lo trajera a la mesa. Lo pedí empacar y tres horas más tarde lo mandé a recalentar y la cosa no estuvo tan trágica: se trata de una suerte de club sándwich con queso, jamón, huevo y pollo, que es receta original del Manolo de Vía Argentina.
Luego, llegó el pernil y el RdT lo pidió a la criolla. Lo que trajo encima era salsa de tomate, de esa que se le echa a la pizza. Un arroz con camarones, aunque bastante simplón, sin mucho ingrediente que lo engalanara, fue una de las mejores elecciones del día, y una corvina a la vasca, que tenía una pinta estupenda con excelente guarnición de camarones y almejas, estuvo tan salada que la tuvimos que devolver.
De postre, un cheesecake con costra de chocolate y un tiramisú decentón mejoraron significativamente el desastre que fueron los platos de sal. Las porciones son harto decentes y las jóvenes que nos atendieron son muy serviciales, aunque no alcanzan a surtir la demanda de ese mediodía frenético. Cuando salimos, le pregunté al Rdt: “¿ya crees en lo del viernes 13? . Dixit.



