Marta Alvarado, presentadora del noticiero estelar de RPC, se enteró que estaba embarazada un día antes del Día de las Madres; en vísperas de Navidad se desayunó con que iban a ser dos varones. La alegría era mucha, pero los achaques también. A diferencia de su embarazo anterior (su hija tiene tres años), tuvo ganas de vomitar al principio. Y ella no lo había anunciado en el canal porque quería dar la sorpresa a su familia en Navidad. "Imagínate estar al aire, querer vomitar y no poderlo decir. Espantoso", comenta. Los siguientes meses esperaba los cambios comerciales para ir a vomitar al baño. "La gente me llamaba a preguntarme si estaba enferma", ríe.
Ahora que tiene casi siete meses, a las 7:00 p.m., hora del noticiero, el hambre ataca y los bebés patean. Eso, cuenta la periodista, la desconcentra.
En cuanto a la ropa, "es un estrés". Conseguir sacos para embarazadas es casi imposible.
NAIROBI ‘SUPERGIRL’
A diferencia de Marta, Nairobi ha hecho una barriga feliz. Si ha vomitado es porque come y come y no da más. Y a pesar de sus cuatro meses de embarazo, no sabe qué va a tener porque el bebé no se deja ver en el ultrasonido.
Al igual que Marta, Nairobi quería dar la noticia de su embarazo a sus familiares. Resulta que KW Continente y Día a Día "se enteraron antes que yo". Así que cuando fue donde su abuela ya lo sabía. "Fue sorpresa sólo para mi mamá, para mi esposo y para mí".
Desde hace uno o dos meses a Nairobi se le baja la presión. Y aunque ella le había dicho a su jefe que podía seguir cubriendo las policivas, "porque yo era la supergirl, según yo", cuando mataron a Johnny Pozo y se formó el revulú con Vitteri, no le fue muy bien. Se sintió mal, dejó al camarógrafo solo y se acostó en el departamento de Relaciones Públicas de la PTJ.
Al día siguiente volvió donde el jefe y le dijo que no podía más con la corredera. "Él se echó a reír. Me dijo que él sabía que yo no iba a poder, pero no me lo quería decir", narra.
Una vez al aire le dieron ganas de orinar (común en las embarazadas). Estaba que se movía de un lado a otro, a pesar de que el camarógrafo le pedía que se quedara quieta. No había manera. Cuando la sacaron del aire se pudo escuchar "me estoy orinando, ya no aguanto".
Wyznick y sus ánimos
Desde un principio sus compañeros de la radio supieron que Wyznick estaba encinta. En la televisión se enteraron cuando le creció la barriga.
A la Wyznick la llaman en medio programa para decirle que la ropa no le combina, que por qué sale con esos tacones, etc. En la calle no se salva. La detienen para comentarle que admiran su ánimo. "Estoy embarazada, no enferma. Así es mi personalidad", responde.
En cuanto a la comida, esta morena come más que nunca. "Cuando salga de esto me verás con la lechuga, el tomate y lo demás. Ahora, todo lo que pueda comer lo como", cuenta.
