La capa que recubre el útero y que se limpia todos los meses, aquella que las mujeres ven como su período menstrual, es lo que se conoce como endometrio.
El sangrado que se ve todos los meses son las células del endometrio que se han caído, recalca el ginecólogo obstetra Roberto Epifanio, quien es director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).
Todos los meses, la mujer prepara el endometrio para recibir al bebé; pero si no llega el bebé se limpia y, al no quedar embarazada, se vuelve a hacer un endometrio nuevo, explica.
Pero, ¿cuál es el rol del endometrio como un factor de la fertilidad? Este rol dependerá del hecho de tener un endometrio sano; es decir, que si hay factores externos que lo afecten, como fibromas o pólipos, no va a funcionar.
A la vez, recuerda que el endometrio es un tejido vivo que dura un tiempo y, en ese tiempo, tiene que recibir al embrión y “si está muriendo no se pegará el bebé”.
Todo está amarrado, comenta. El ovario produce la hormona estrógeno, que es la hormona necesaria para que crezca el endometrio. Cuando la mujer ovula, o sea cuando el estrógeno está en su punto máximo en ese proceso de ovulación, se produce otra hormona llamada progesterona, que junto al estrógeno prepara al endometrio para recibir al bebé.
“Es decir que si una mujer no ovula: primero, no sale el óvulo y segundo, no se prepara el endometrio”, enfatiza el ginecólogo obstetra.
