Mientras gotas de sudor mojan caras y espaldas, las piernas no dan más y las adoloridas rodillas y manos se embarran de tierra. Todo por culminar la trayectoria y sentirse vivo entre hectáreas de naturaleza en su estado más primitivo.
Hay cuatro formas de llegar a lo más profundo de bosques y selvas: senderismo, excursionismo, montañismo y trekking. La primera es la forma más sencilla: son solo caminatas en terrenos fáciles y señalizados. Las demás son caminatas por senderos complejos que toman días y para los que se requiere de experiencia.
Iván Herrera, de Panamá Outdoors, recomienda visitar el Peñón del Espavé, en el Parque Nacional Chagres, por ser uno de los sitios ideales para hacer trekking y escalada. “La forma más rápida de llegar es entrando por el Espavé. Se necesitan bastones, botas de caminata y equipo de rappel”, comenta. “Además, se puede dormir en el cerro”, sugiere.
Otro punto cerca de la ciudad es el Peñón de las Cumbres, que, según Herrera, “no está señalizado y tiene un grado de dificultad mayor por ser empinado, además de suponer una caminata larga e intensa”.
Más apartado de la capital está el cerro de la laguna de San Carlos. “Se trata de una caminata de tipo excursionismo para la que se necesitan bastón, fuerza en las manos y una cuerda”, dice.
Si se desea acampar y caminar por varios días, Ana Cecilia Young, de Eco Circuitos Panamá, recomienda un tramo que se inicia en El Valle de Antón hasta Chiriguí Arriba, en Penonomé, o el tramo que comienza en el lado Pacífico, pasando por Río Indio y que termina en el Atlántico, en Colón.
Antes, comenta, se hacía el Kuna Trail, una caminata de varios días que pasa por las áreas montañosas de San Blas. “Queda entrando por Mosagandi hasta Cartí. Se caminaba por la costa por un sendero para autos 4x4 en medio de un bosque conservado por los kunas”, explica.
Sin embargo, aclara que estas caminatas no son fáciles ni adecuadas para todo el mundo: “la persona debe estar en forma”.

