La vigésimo segunda edición del Festival de Cine de Human Rights Watch (HRW) arrancó ayer en Nueva York con la proyección de la cinta The Whistleblower, protagonizada por la oscarizada actriz Rachel Weisz y que denuncia la corrupción de los “cascos azules” en la posguerra bosnia.
Ese thriller está basado en el libro homónimo escrito por la estadounidense Kathryn Bolkovac, que narra su propia experiencia mientras trabajaba en Sarajevo para una compañía privada contratada por Estados Unidos para supervisar el proceso de reconstrucción de Bosnia tras la guerra.
Weisz (El jardinero fiel, Agora), dirigida por Larysa Kondracki, se pone en la piel de esa mujer que descubre que oficiales y miembros de las fuerzas internacionales desplegadas por la ONU en los Balcanes están implicados en casos de violaciones y prostitución.
La autora del libro, que fue policía en el estado de Nebraska, sostiene que las fuerzas internacionales permitían que las mafias de Europa del este ejercieran la trata de blancas en Bosnia y que su personal acudía con frecuencia a locales donde se obligaba a las mujeres a prostituirse.
La película, también protagonizada por Vanessa Redgrave y Monica Bellucci, es la encargada de dar el pistoletazo de salida a un festival que, hasta el próximo 30 de junio, tratará de tomar el pulso con las cintas expuestas a la situación del respeto a los derechos humanos en varias partes del mundo.
The Whistleblower protagoniza así la primera noche del festival, que tiene formato de gala y que, con un precio de 500 dólares por entrada, sirve para que Human Rights Watch (HRW) recaude fondos para seguir adelante con su labor. También se destacan dos títulos centrados en Colombia, dos más en Guatemala y uno en Perú.
