La gran extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años no produjo diversas especies nuevas en los ancestros de los mamíferos modernos, afirmó un estudio que objeta una antigua teoría.
Un grupo de científicos que construyó un enorme árbol genealógico de la evolución de los mamíferos no halló indicios de un repentino surgimiento de nuevas especies en esa época entre los antepasados de los animales actuales.
Solamente los mamíferos que desaparecieron hace mucho tiempo mostraron ese tipo de efecto.
"Me quedé atónito", dijo Ross MacPhee, coautor del estudio.
Cuando se extinguieron los dinosaurios, los mamíferos eran pequeños, con un tamaño que oscilaba entre el de las musarañas y el de los gatos. La teoría de mayor aceptación hasta la fecha ha sido que, una vez que desaparecieron los dinosaurios, los mamíferos se vieron repentinamente libres para aprovechar nuevas fuentes de alimentos y hábitats, y como resultado se produjeron diversas especies nuevas.
El nuevo estudio dice que eso ocurrió en cierto grado, pero que las nuevas especies desembocaron en callejones sin salida en la historia de la evolución. No se halló un fuerte incremento de especies para los ancestros de los mamíferos modernos como los roedores, los gatos, los caballos, los elefantes y los seres humanos.
