Empujaderas, llantos de niños, un fuerte olor a humo y mucho ruido entre otras cosas es lo que se vive en la Feria de La Chorrera.
Desde luego que hay mucha diversión, pero también hay quienes pasan susto; este fue el caso de uno de los visitantes que el sábado pasado cayó al suelo en el momento que se disponía a comer en una de las fondas. Fue auxiliado por los paramédicos de Alerta quienes señalaron que había sufrido un paro cardíaco.
Una vez que la ambulancia partió, la situación volvió a la normalidad. Unos se dirigían hacia los puestos de artesanías nacionales y extranjeros, mientras que otros visitaban el pabellón de las plantas.
En especial, los niños gozaron mucho tomándose fotografías con los populares personajes de Barney y Winnie The Pooh. Se desvivían por montar los juegos mecánicos y de saborear un rico algodón de azúcar.
Las presentaciones típicas y las tunas son atracciones que hacen mover la cintura.
Y los que gustan de los juegos de azar, hay uno en el que tienen que insertar aros en varias botellas de licor para ganar dinero. La feria culmina este domingo.



