Desde hace tiempo, este artista panameño Rafael Martín había dirigido su lente fotográfico hacia el agua, pero no es hasta ahora que se sintió satisfecho con los resultados.
Para la muestra denominada “Agua”, se dedicó “a buscar las diversas formas en que el agua es agua y de empezar con solo el mar, pase a incluir ríos y quebradas, pues ofrecían otros mundos de luz y movimiento”.
Este proyecto se inició en una clase de maestría: “Quería producir imágenes relacionadas con la costa, como lugar de encuentro entre el agua y la tierra; pero poco a poco el agua, específicamente el agua en movimiento y su interacción con la luz, se convirtió en el centro de la investigación”.
Sobre su proceso técnico, nos comenta que “originalmente trabajé fotografía análoga [química] en blanco y negro, procesando mi propia película y ampliaciones y, recientemente, empecé a trabajar con fotografía digital”.
“Las imágenes que vemos en ‘Agua’ fueron hechas con una cámara compacta, con todas las limitaciones y libertades que eso supone”.
La escenografía es la costa sur de la península de Azuero, donde Martín se iba a acampar. “El estar en el sitio todo el día me permitía observar los cambios en la iluminación desde el amanecer hasta el atardecer, y elegir con qué luz tomaba las fotos”.
Luego, las fotos “fueron procesadas agresivamente en la computadora, pero sin manipulaciones que cambiaran lo que el lente había captado originalmente”.
Explica que “las impresiones fueron hechas con tinta a base de pigmentos; 20 fotografías están impresas en papel de acuarela, seis en lona (canvas) y dos fueron impresas en papel brillante”.
Nos aclara que “todos estos soportes y las tintas son permanentes, y han sido fabricados especialmente para impresión digital”.
Su elección de los soportes fue en base a las características de cada imagen.
Como medio de expresión, la fotografía “tiene características que le son propias y otras que comparte con la pintura, el grabado e, incluso, la escultura”.
Para Martín, esta decisión “implica un conocimiento técnico que permite aprovechar la naturaleza específica de la imagen, formada por un lente y registrada por un dispositivo fotosensible. A partir de eso, el artista tiene una gran libertad, limitada solo por su imaginación, para generar formas y contenidos expresivos”.

