El mago Gandalf, del Señor de los anillos, podía iluminar el cielo con fuegos artificiales que podían incluso adoptar forma de dragones. En Panamá aún no llega esa tecnología. Pero aun así, resulta impresionante ver el despliegue de luces y colores que pintan las noches de Carnaval en Panamá.
Abdiel Pérez proviene de una estirpe de fabricantes de fuegos artificiales de Guararé. Con más de 30 años en el negocio, afirma que en años anteriores las tunas, en ese "afán de ser las mejores", han llegado a gastar hasta 50 mil dólares en fuegos artificiales.
Para este año han tratado de incorporar más "pescaditos de colores, anillos múltiples, telas de araña, y shows con confeti". "Lo que más han solicitado son los fuegos artificiales de colores", aunque comentó que nunca dejan de pedir voladores y fajas de cohetes.
Pérez ha vendido este año más de tres mil docenas de fajas de cohetes, lo que puede representar alrededor 30 mil dólares.
Ahora bien, el negocio para estas fiestas no ha sido tan bueno como en años anteriores, ya que, según el empresario del interior, "la Junta de Carnaval era uno de sus mejores clientes y este año no se han manifestado".
"La Junta de Carnaval de acá (Panamá) no ha tenido muy buena organización, y a una semana de las fiestas, aún no habían definido qué es lo que quieren en materia de fuegos artificiales". Además, Pérez señaló que le informaron que serán unos extranjeros los que hagan el trabajo de pirotecnia. "Es doloroso ver cómo prefieren lo de afuera, habiendo empresas serias y de calidad aquí en Panamá", señaló.
Al intentar contactar a la Junta de Carnaval para saber su versión sobre este tema la respuesta fue: "¿Para qué quieres saber eso? Nosotros tenemos permiso para trabajar en privacidad y además, la Contraloría hará público el informe de los gastos en fuegos artificiales y el nombre de la empresa ganadora de la licitación después de carnavales", dijo Mingthoy Giro, presidenta de la Junta de Carnaval de Panamá.
Volviendo al uso de los fuegos artificiales, Pérez dio una recomendación a los compradores: es mejor adquirir fuegos artificiales a empresas serias que les den garantía, porque esta pirotecnia debe ser utilizada para decorar las fiestas, no para destruirlas, y a veces por ahorrar unos dólares, se pone en riesgo vidas.

