Investigadores encontraron este verano 24 mil 990 kilómetros cuadrados de zonas muertas o aguas empobrecidas de oxígeno, en el Golfo de México, la mayor área desde que se inició el seguimiento al fenómeno anual.
Los especialistas dicen que los seres humanos son el principal responsable por las agua muertas y que el aumento en la siembra de maíz para elaborar etanol está empeorando el problema.
Las zonas muertas, que comenzaron a aparecer cada verano desde al menos 1970, amenazan la vida marina, y con el tiempo han alterado la ecología del golfo, dicen los científicos. Los especialistas, que comenzaron a medir las zonas muertas en 1985, usualmente encuentran únicamente una gran zona cada año, en las afueras de las costas de Louisiana, donde el río Mississippi desemboca al océano. Pero este verano, por primera ocasión, una zona separada se ha desarrollado fuera de la costa de Texas, dijo Steve DiMarco, oceanógrafo de la Universidad de Texas A&M. Las recientes mediciones, tomadas en estudios separados, demuestran que la zona muerta en Louisiana cubrió 20 mil 461 kilómetros cuadrados, mientras que la Texas abarcó 4 mil 532, para un total de 24 mil 990.