La reciprocidad literaria tiene su sede esta semana en La Plaza de Ciudad del Saber, donde ocho docentes amantes de las letras se adentrarán en el papel de cuentacuentos, una técnica aprendida en un seminario organizado por la Fundación Casa Taller en febrero pasado, concebido con la dinámica de devolver el conocimiento obtenido a través de un espectáculo gratuito.
Hoy, ese objetivo se cumplirá con la actividad denominada “Cuentos al atardecer”, ideada para una audiencia infantil. A partir de las 4:30 p.m., el turno para narrar Cuentos de Luna recaerá en las voces de Margarita González y Silvia Fernández Risco y mañana, jueves, la cita se repite con la narración de Tengo hambre y El pececillo miedoso a cargo de Mili Gañan, Cristina Ramos y Sara Cámara.
Cuándo
Los cuentos fueron elegidos de libros o fragmentos de obras teatrales queriendo transmitir “el sentir” del narrador, señala Gloria Bejarano, directora de la Fundación Casa Taller y facilitadora de innovación educativa, quien añade que “contamos aquellos cuentos que asombran, nos enamoran y conocemos desde el alma”.
Los beneficiarios del taller creativo, entre ellos los cuentistas emergentes Miriam Rodríguez, María Helena Famanía y Basilio Famanía, quienes deleitaron a los asistentes el lunes y ayer, consideraron propicio presentarse en el periodo de vacaciones escolares, en el sitio donde fueron formados (Ciudad de Saber), para el entretenimiento de los más pequeños.
La hora de cuenta cuentos, sin costo alguno para los espectadores, también ha tenido lugar en escuelas públicas y privadas, bibliotecas, ferias, incluso en escenarios de Chiriquí y Herrera, indica Bejarano, dándole, de esta forma, continuidad al propósito de la capacitación.
