¿Una polilla con espinas? Al ver la imagen que tomó nuestro fotógrafo Alexander Arosemena y que ilustra esta nota, pensé que era un insecto extrañísimo.
Nunca imaginé que fuera lo que realmente es. Resultó ser una mariposa nocturna que murió en manos de un hongo entomófago.
Este hongo es un carnívoro depredador, que ataca a insectos vivos, en efecto canibalizándolos. Son muy diferentes a los hongos a los que estamos acostumbrados, que se alimentan de productos en descomposición.
Annette Aiello, del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, nos explicó que hay muchas variedades de estos hongos, cada uno especializado en diferentes tipos de insectos como moscas, escarabajos, mariposas, hormigas, etc.
Los hongos usualmente se “pegan” a la parte externa del cuerpo del insecto en forma de esporas.
Bajo condiciones ambientales adecuadas (que normalmente implican alta humedad, como encontramos en Panamá), estas esporas germinan y colonizan la cutícula del insecto, que luego atraviesan para invadir el cuerpo.
El animal muere, y nuevas esporas se forman dentro del insecto. Las proyecciones que salen del cuerpo son los frutos del hongo, y varían en su forma y color de acuerdo a la especie que ataca. Estos frutos contienen esporas que usan para reproducirse al ser liberados de los frutos.
