Las etapas de crecimiento acelerado durante la adolescencia están asociadas con picos en la incidencia de algunas clases de cáncer juvenil.
Pese a que el cáncer es extraño en esas edades (menos de un 1 % del cáncer se diagnostica en adolescentes y adultos jóvenes) es la mayor causa de muertes no accidentales en el grupo de entre 13 y 24 años de edad.
Los tipos comunes de cáncer en esa edad son el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing, que son tipos de cáncer al hueso, el linfoma de Hodgkin y tumores en los testículos, ovarios y cerebro.
La profesora Jillian Birch, de la Universidad de Manchester en Inglaterra, señaló que la genética y las hormonas podían tener un rol en el cáncer juvenil.
Birch prosiguió: "Sugiere que hay algo sucediendo durante el estirón adolescente, ese período de rápido crecimiento, que está gatillando que el cáncer se desarrolle en un grupo de células que ya están predispuestas por algo que sucedió en los primeros años de la infancia".


