CHITRÉ, Herrera- Peludas, carnívoras, nocturnas y de carácter tranquilo, las tarántulas despiertan en muchas personas temor y hasta repugnancia, pero para Alberto Gamarra Samaniego, un estudiante de segundo año de zootecnia, estos son seres inofensivos con todo un mundo por descubrir.
Hace un año y medio este alumno del Centro Regional Universitario de Azuero -CRUA- con sede en Chitré, se dispuso a estudiarlas para analizar su comportamiento, adaptación y patrones de alimentación.
Aunque realiza sus análisis con recursos propios, cuenta con el apoyo de los profesores del CRUA y algunos colaboradores que no identificó.
Gamarra estudia las tarántulas de Los Altos de Santa Fe, en la provincia de Veraguas y las del Valle de Tonosí, cuyo comportamiento correlacionó con una especie de Chile.
Las tarántulas que está analizando pertenecen a la familia Theraphosidae y son del género Sericopelma, en particular, de la especie Sericopelma rubronitens. Mientras que la chilena, que también es de la familia Theraphosidae, es del género Grammostola y de la especie Grammostola rosea.
CARACTERÍSTICAS
Estos animales son de gran tamaño (de 6 a 8 pulgadas), cuentan con cefalotórax, abdomen, corazón, intestino, dos quelicéridos, dos pedipalpos y ocho patas articuladas. Además, tienen dos hileras con dos a cuatro pulmones.
Absorben el agua a través de sus pelos, pero éstos son tan irritantes que pueden ocasionarle escozor al ser humano.
Carecen de los sentidos del olfato y del oído, y aunque su sentido del gusto no está muy bien definido, su tacto es bueno, explica Gamarra, quien asegura que estas arañas grandes son animales relativamente solitarios, limpios y con una resistencia extrema de supervivencia: pueden vivir hasta dos meses sin comer. Construyen madrigueras y se les ve muy poco porque son nocturnas, puntualiza. Las tarántulas son carnívoras que se alimentan de animales vivos como insectos, larvas, gusanos, cucarachas, grillos, ratones y algunas veces de pichones de pájaros. "Aunque les resulta más fácil cazar animales grandes, por lo enorme de sus colmillos", aclara. Las serpientes son sus principales depredadores.
Aunque las tarántulas no comen todos los días, para hacerlo inyectan veneno a sus presas, para anestesiarlas y poder atraparlas. Succionan toda la presa hasta ‘secarla’, aunque una que otra tarántula mastica a la presa parcialmente.
RELACIÓN CON LOS HUMANOS
Según Gamarra, es muy difícil que la mordedura de una tarántula pueda causar la muerte de una persona, a menos que sea alérgica. Agrega que no existe antídoto para la mordedura de la tarántula, porque no se acredita como un animal de alta toxicidad. En Panamá, las tarántulas en cautiverio viven más tiempo, las hembras pueden durar de 10 a 13 años y los machos, de 6 a 8 años.
El universitario asegura que el carácter de las tarántulas está asociado a su hábitat y distribución geográfica, reconociéndose que las de la provincia de Veraguas son más agresivas que las de la región de Azuero. En realidad, la hembra es más agresiva que el macho y más grande. El macho busca a la hembra y por eso es más fácil encontrarlos, ya que ellos andan en busca de apareamiento.
Por ahora, la aspiración de este joven científico es convertirse en entomólogo. Pero en el futuro, quisiera utilizar sus conocimientos en estos animales para hallar la cura de algunas enfermedades que atacan a los seres humanos.

