La propuesta que ofrece hoy Aristides Ureña Ramos, en Florencia (Italia), “Je deux Amour”, la define como un acto de provocación para despertar la conciencia de los espectadores europeos en torno al flujo emigratorio que ocurre, actualmente, en el viejo mundo.
En palabras del creador istmeño, proyectar sus videoartes en el centro cultural de San Salvi es una forma de poner en evidencia cómo los clichés y los estereotipos están presentes en el “lenguaje convencional globalizado, en especial en Europa”.
Sus videoartes “son trabajos abiertos en el tiempo, que he ido recogiendo a través de los años. Son una especie de biblioteca visual. Los manejo a manera de un archivo audiovisual”.
