Pronto las calles de Panamá se llenarán con puestitos de carne en palito, hamburguesas, comidas varias de un dólar y chicheros. Actividades que acompañan las fiestas de Carnaval y las procesiones propias de la Semana Santa.
En este periodo del año, asegura la médico internista Nilka Santana, es cuando más se reciben en los hospitales casos de personas por intoxicación de comidas. "Aunque las autoridades hacen esfuerzos para garantizar que los puestos de venta de comida sean salubres siempre hay unos cuantos que se las arreglan para vender lo suyo sin cumplir con los parámetros requeridos por el Ministerio de Salud" .
En este sentido la doctora aconseja evitar comer en la calle, y en caso de que sea imprescindible, solicitarle el carné de salud al vendedor si no lo tiene a la vista. Y aunque lo tenga, la persona debe verificar que el puesto y los implementos que allí se usan se vean aseados así como la persona que lo atiende.
Santana expresa que hay más de 250 enfermedades diferentes ocasionadas por distintas bacterias, virus y parásitos que pueden ser transmitidos por comidas que han sido tratadas de forma insalubre.
Explica que estos microbios o toxinas se introducen en el cuerpo a través del conducto gastrointestinal, y a menudo ocasionan síntomas tales como náuseas, vómitos, calambres abdominales y diarrea.
Los alimentos crudos de origen animal son los que tienen más probabilidad de estar contaminados. Por ello, es mejor verificar que están bien cocidos antes de ingerirlos.
Los alimentos que se mezclan con los productos de muchos animales individuales son peligrosos porque un patógeno presente en uno de los animales puede contaminar a todo el lote. Por ejemplo: una sola hamburguesa puede contener carne de cientos de animales.
"Las legumbres es mejor evitarlas porque las lavan mal".

