Aquellos países que apuestan para potenciar la cultura como una prioridad son capaces de alcanzar un mayor desarrollo económico.
Así lo afirma Trinidad Zaldívar, jefa de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad en la Oficina de Relaciones Externas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), quien estuvo en el país esta semana para ser jurado del Premio de Prensa Fernando Eleta Casanovas.
De acuerdo con Zaldívar, de nacionalidad chilena y doctora en Historia, algunas naciones contemplan la cultura como algo “accesorio” que se debe desarrollar cuando ya se ha logrado encontrar solución a los problemas vinculados con salud, educación, etc. Sin embargo, se ha demostrado que se debe primero invertir en cultura, y en investigación y en desarrollo (I+D).
“Los países que han invertido primero en I+D y cultura crecen más rápido y llegan antes al desarrollo. Si no invertimos en investigación, y si no invertimos en nuestra cultura, nuestro desarrollo no tendrá la misma rapidez ni la profundidad, ni será un desarrollo que sea inclusivo para todos”, considera.
Zaldívar está convencida de que “la cultura genera riqueza a los países”, hecho que se ve reflejado en Colombia, México, Argentina y Perú, que son algunas naciones que invierten en explotar su cultura como industria, de manera “sostenida, con buenos resultados”.
En el caso de Panamá, esta especialista destaca la gran riqueza cultural del país, por lo que hace un llamado a la sociedad nacional a que “invierta en su cultura, a que la abrace y a que crea en ella, y a que se dé cuenta de que pudiera ser un motor importantísimo de crecimiento”, afirma Zaldívar en una entrevista a este medio.
¿Cómo la cultura se vincula con la innovación?
La cultura se vincula con la innovación de distintas maneras. Desde el BID, para nosotros es muy importante entender esa vinculación entre cultura e innovación, así como con la creatividad. Consideramos esto muy importante en una economía que va variando de un paradigma industrial hacia una economía del conocimiento, que se basa fundamentalmente en productos y servicios que surgen de la creatividad, la innovación y, por supuesto, del patrimonio cultural, que es la identidad de los pueblos.
¿En qué se enfoca la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad de la Oficina de Relaciones Externas del BID?
Tenemos un fuerte trabajo en el tema de las industrias culturales y creativas. Lo que queremos decir es cuánto vale la cultura, qué rol tiene la cultura en el desarrollo económico, y dar a entender no solamente a nuestros gobiernos, sino también a los propios actores culturales, a los propios artistas, que su trabajo tiene un valor económico que es parte del motor de la economía, y que ellos aportan no solamente al generar empleos, al generar riquezas, sino que son productos que entran en nuestra economía del conocimiento, que tienen un valor no solamente monetario o económico, sino que también tienen un valor simbólico.
Trabajamos muy fuertemente poniéndole números a la cultura, para que entendamos que invertir en la cultura es una ganancia.
Mencione un ejemplo de cómo el BID estimula el emprendimiento cultural.
Una manera en que fomentamos el emprendimiento cultural es a través de un evento llamado Demand Solutions o Idear Soluciones. Es un evento que el BID organiza desde hace cuatro años y que ya se ha transformado en un movimiento. Lo que tiene de especial este tema, es que el banco hace una curaduría de la innovación que está pasando afuera, ya que queremos saber qué están haciendo otros. (...) Yo invito a todos el día 4 de octubre, si es que no están en Washington, a que se conecten por LifeStream, porque tendrán la oportunidad de ver a innovadores contándonos sus experiencias.
¿Cómo visualiza el emprendimiento en América Latina?
Varía de país en país, pero lo que sí veo es que hay una cultura, hay una intención por parte no solo de los gobiernos, sino también de organizaciones que surgen de otros lados, desde la sociedad civil, pero hay una cultura que ve en el emprendimiento una oportunidad para el desarrollo. Somos parte de ese diálogo con iniciativas que tenemos en la región como Startup Weekend, Hackatones, también llevamos Demand Solutions por primera vez a la región en 2015, a Lima, y este año estará el 15 y 16 de noviembre en la ciudad de Buenos Aires.
¿Cuál es el error más frecuente al emprender?
El error más grande, y es casi un cliché, es pensar que uno tiene que tener éxito en la vida inmediatamente, y lo que sabemos del emprendimiento es que lo más importante es equivocarse, pero arreglarlo muy rápidamente, y volver a empezar.
