Se descubrió que la actividad del cerebro de los niños pequeños que padecen autismo parece estar fuera de sincronización en etapas muy iniciales, un hallazgo que arroja luz sobre la biología de la condición y ayudaría a su diagnóstico.
En una investigación publicada en la revista Neuron, científicos de Israel usaron imágenes por resonancia magnética funcional para observar los cerebros de niños dormidos y hallaron que ciertos tipos de actividad neuronal están interrumpidos en los que padecen autismo.
Eso no sucedía en chicos normales o con otra clase de retraso en el desarrollo lingüístico. “Lo que observamos es cómo la actividad está sincronizada”, dijo Ilan Dinstein, del Instituto de Ciencia Weizmann en Israel. “Hallamos que la sincronización era diferente en los niños pequeños con autismo, y en las zonas de los hemisferios (cerebrales) vinculadas con el lenguaje”.