El panameño José Rodríguez, más conocido como Jackson y a quien Estados Unidos distinguió como uno de los diez jóvenes líderes emergentes este año en el mundo, quiere mejorar la vida de la gente pero no sueña con ser presidente, sino con ser maestro.
“Para mí, la profesión que genera el mayor cambio crítico es ser maestro. El superpoder que yo quiero tener es ser maestro”, asegura a AFP, sin ocultar su pasión sobre la capacidad de “dar alas” que ofrece la educación.
Lo dice con una sonrisa inmensa y ataviado con un traje típico de la cultura congo, la tradición de música y baile que llegó a Panamá con los africanos llevados como esclavos en la colonia española.
“Soy descendiente negro y estoy muy orgulloso de recibir este premio con un atuendo congo, de poder representar a esa cultura que ha pasado por muchas vicisitudes en la historia panameña y ha logrado salir adelante a pesar de tener todo en contra”, afirma.
Congratulations to @quexopajackson for winning this year’s Emerging Young Leaders Award #EYLeaders and for his hard work and dedication to education in #Panama through @ayudinga pic.twitter.com/GwzKDFpacW
Congratulations to @quexopajackson for winning this year’s Emerging Young Leaders Award #EYLeaders and for his hard work and dedication to education in #Panama through @ayudinga pic.twitter.com/GwzKDFpacW
— Embassy of Panama US (@EmbPanama_US) May 3, 2018
Rodríguez acaba de cumplir 21 años y desde hace cinco trabaja para volver las ciencias accesibles a todos. Su lema: enseñar como le hubiera gustado que le enseñaran a él.
A los 18 años conoció a Johel Batista, el panameño fundador de Ayudinga!, la plataforma que desde 2011 “busca innovar las metodologías de enseñanza de manera creativa, diferente e interesante” con clases gratuitas a través de videos online.
“Nos estrechamos las manos y nos dijimos: ‘Vamos a cambiar la educación para mejor’”, cuenta Jackson, y recuerda que no tenían “ni dinero, ni oficina, ni nada”.
Hoy trabajan con una decena de estudiantes universitarios, y tienen un canal de YouTube con más de seis millones de visitas.
“De Panamá son solo el 5%. Nos siguen en México, Chile, Colombia, Ecuador, en toda Latinoamérica. En Medellín, un estudiante nos agradeció porque con Ayudinga! pudo entrar a la universidad. Muchos nos dicen que con nuestros videos han pasado materias como trigonometría, álgebra, que ven en nosotros una ventana de empoderamiento educativo”, dice.
“Si a nosotros nos va bien, ¿por qué no ofrecer acceso a otros?”, se pregunta Rodríguez, que cursa cuarto año de ingeniería en la estatal Universidad Tecnológica de Panamá y sueña con acortar la brecha entre la enseñanza pública y la privada.
“En Panamá, la educación que recibes es determinada por dónde naces. Eso no debería pasar. El estudiante que viene del barrio más pobre debería tener las mismas oportunidades y competencias que el que viene del más rico”, sostiene.
“La educación debe ser un nivelador social y no un perpetuador de la inequidad. Debe ser la puerta para todo lo que un pelao quiera hacer”, enfatiza, prodigando simpatía con su hablar caribeño.
Los ojos solo se le llenan de lágrimas cuando piensa en su familia, que por los altos costos no pudo acompañarlo a recibir el “2018 Emerging Young Leaders Award” en el Departamento de Estado este miércoles 2 de mayo.“Nunca fuimos una familia adinerada, pero siempre tuve comida, techo y educación y era lo único que necesitaba para ser lo que soy ahora”, dice, y la voz se le quiebra cuando repasa el esfuerzo de su madre y de sus abuelos y recuerda que su papá “vendía pescado y platanitos” para que él estudiara.
