Japón es el mayor mercado editorial del mundo debido a un apetito lector que no ha menguado con los años, pero que ha migrado a otro tipo de soportes, en un momento en que el papel sigue perdiendo adictos en favor del libro electrónico.
A pesar de lanzar alrededor de 70 mil nuevos títulos anuales, el mercado japonés -que se contrae alrededor de un 2%-, la venta de libros de segunda mano se ha convertido en una actividad que cotiza en bolsa, como es el caso de Bookoff.
Esta demanda sigue atrayendo a muchas editoriales, como las que en estos días se reúnen en la Feria del Libro de Tokio, con editoriales de todo el mundo, siendo la más importante de Asia y, en opinión de algunos asistentes, se podría considerar la más grande del mundo.
Según la representante de la Federación de Gremios de Editores de España en la feria, Mari Cruz Moreno, “es sorprendente que el número de expositores siga creciendo en esta muestra cuando está cayendo en todos los mercados mundiales”.
A pesar de que el papel sigue siendo un popular soporte entre los japoneses, que disfrutan de la lectura durante sus cotidianos trayectos en tren, las nuevas tendencias se dirigen hacia el libro electrónico que este mes aumentó un 37% con respecto al año anterior.
