El cantautor español Joaquín Sabina saldó con un diplomático “el ingenuo era yo” la polémica que generó en México al calificar de “ingenuo” al presidente Felipe Calderón por querer acabar con el narcotráfico.
Sabina, que se encuentra de gira en México, comió y cantó en una comida que le ofreció el presidente en la residencia de Los Pinos.
Aunque al salir Sabina se autocalificó de “ingenuo”, se mantuvo en su postura. “Cada uno discutió, mantuvo sus tesis con el mayor grado posible de civilización”, dijo a periodistas que lo esperaban. “Yo sigo opinando lo que opinaba. El presidente también”.

