El director de la Unidad de Reproducción Humana del Instituto Valenciano de Infertilidad con sede en Panamá, Roberto Epifanio, afirmó que se justifica el alquiler de un vientre en aquella mujer con ausencia de útero, a la que se le comprueba que no tiene un útero apto para llevar un embarazo o aquella que clínicamente tiene un útero deshecho por múltiples cirugías.
Fuera de esto, no le aplicaría el procedimiento a ninguna mujer que lo quiera sin causa justificada, como por ejemplo, no tener que pasar por la gestación.
La ginecóloga Reina E. Torres explica que en el procedimiento, que se hace por medio de una fecundación in vitro, se puede usar el óvulo de la futura madre o el óvulo de una donante cualquiera, junto con el esperma de la pareja que alquila el vientre, o alquilando todo el aparato reproductor de una mujer. “Este último es el menos recomendado por la relación madre-hijo que se crea durante la gestación. Puede decir sí por necesidad de dinero y luego se retracta por amor”.
