La agrupación Keane debe estar contenta, y no es para menos. El próximo 22 de junio saldrá al mercado su nueva producción musical mientras sus tres miembros —Tom Chaplin (voz), Tim Rice-Oxley (piano) y Richard Hughes (batería)— se dedican a hacer gira musical.
Muchos han sido los cambios para la banda que se formó en 1997 en la ciudad británica de Hastings. Sus primeros pasos como grupo de toques acústicos en los antros 12 Bar Club y el Betsey Trotwood, quedaron atrás para convertirse en una marcha sólida, llena de nuevas expectativas comerciales que los llevó a ganarse el aprecio quienes fueron sus primeros sellos discográficos.
POP-ROCK PARA NOVICIOS
Justo ayer, Keane tocó en la ciudad de Madrid, cerrando de esta forma su bloque de presentaciones en el viejo mundo. No obstante, a partir del próximo martes estarán visitando la tierra de George Washington, a propósito del lanzamiento en América de su segundo álbum Under The Iron Sea.
Con esta producción, que fue grabada en Nueva York, los músicos retornaron al ámbito farandulero tras dos años de pausa.
Informes de su actual disquera, Universal Music, aseguran que con este compilatorio el grupo busca cantarle a "una generación impotente ante la capacidad de cambiar decisiones que han sido tomadas por otros", cosa que es evidente en la mayoría de sus canciones, y por supuesto en su primer sencillo Is It Any Wonder?
A diferencia de su primer disco Hopes and Fears (2004), de corte evidentemente acústico y melódico —que colocó a Keane como uno de los grupos más reconocidos del Reino Unido— Under The Iron Sea introduce efectos de guitarra en piano eléctrico para crear una atmósfera más juvenil y acorde con la temática de su disco (The Iron Sea, Crystal Ball), aunque su estilo sobrio aún se mantiene en algunos temas (Try Again, Broken Toy, The Frog Prince).
El resultado: un híbrido sugestivo de bandas como Coldplay, Radiohead y hasta quizás, Train.

