George, una langosta de 140 años que iba a ser víctima de una suculenta cena, fue devuelto al mar el sábado por decisión del restaurante City Crab and Seafood, de Nueva York.
El grupo ambientalista Peta pidió al restaurante que devolviera a George al mar, después de que un comensal viera al crustáceo en el local.
George fue capturado en Terranova, Canadá, y vivió en el tanque del restaurante 10 días antes de ser soltado.
Algunos científicos calculan que las langostas pueden vivir más de 100 años.
Peta y el dueño del restaurante calcularon que George podría tener unos 140 años acorde con su peso, que es como se interpreta la edad de estos crustáceos.

