Mateo López Ferreira es la figura antagonista de la historia. Es un hombre codicioso, tramposo, falso, egocéntrico, vanidoso, manipulador y que guarda un gran resentimiento por no ser un verdadero Ferreira.
En la vida real, Andrés Toro no guarda semejanzas con esas características, pero así será su personalidad en la telenovela Nuevo rico, nuevo pobre, que próximamente se estrenará en las pantallas de Panamá.
"En mi carrera he hecho toda clase de personajes, pero últimamente lo que más me ofrecen son papeles antagónicos", cuenta el actor colombiano que desde los 23 años –ahora tiene 30– está en el mundo de la actuación.
CURRÍCULUM
Sin dudarlo, considera que su mejor papel fue el de Byron Marlon Moreno en la telenovela Sin tetas no hay paraíso.
Las profesionales a su servicio, Juego limpio, Amor de mis amores, Mesa para tres, Me amarás bajo la lluvia, Ángel de la guarda, Pandillas, Padres e hijos y La Baby Sister son otras producciones en las que ha participado Toro, desde 1993, año que se graduó del colegio.
Comenta que llevan un año rodando Nuevo rico, nuevo pobre, una telenovela que cuenta la historia de dos niños (Brayan Galindo y Andrés Ferreira), "uno de padres ricos y otro de padres pobres, que nacen el mismo día y por un error de la enfermera, los intercambian de madre. Con el pasar de los años la enfermera, en su lecho de muerte, decide contar la verdad y entonces Brayan y Andrés se ven en la obligación de cambiar de familia. A partir de ese momento, se suscitan situaciones muy divertidas".
Andrés ha hecho teatro, cine y danza, además de trabajar en televisión. Dice que una meta que le falta cumplir es hacer una película de ciencia ficción con efectos especiales.
El actor estuvo en Panamá en 2006 para la filmación de la película Hacia la oscuridad y, en 2007, vino como invitado junto a Christian Meier a la Capac Expo Hábitat que se celebró en Atlapa.
Es soltero, no tiene hijos y aún no puede precisar cuál será el próximo proyecto televisivo en el que participe.

