No siempre se entienden las habladurías de la naturaleza.
Un grito inesperado,
¡Incesante! ¡Inacabable!
Las verdes hojas y los pastos guardan dentro de si un sinnúmero de identidades pérdidas.
Las flores, la primavera.
¡Es de mañana! ¡Despierta ya! Tu vida debe continuar.
Si al respirar el aire puro tu alma renace y los fantasmas del interior se ocultan
¿Cómo has de vivir triste?
¡Despierta ya!
Es mañana de primavera.
Las flores son como las almas esperanzadas de volver a vivir,
de volver a crecer,
de salir de la nada,
de impresionante signos de fe.
Porque vivir es florecer.