En la boca, la manzana es crujiente, dulce y jugosa; en el organismo, es rica en beneficios.
Según la nutricionista Rita Mendoza, cada bocado de esta fruta es portador de antioxidantes como la vitamina C, esencial para proteger el sistema inmunológico, evitando así enfermedades virales corrientes como el resfriado común.
La nutricionista Itzel del Carmen Tristán señala que si el organismo no cuenta con la presencia de la vitamina C, no podrá absorber el hierro, esencial para las funciones metabólicas.
Rita Mendoza alega que su consumo es recomendado especialmente para los niños y para las personas que padecen de problemas de diarrea, pues la manzana sabe contener la fibra soluble y ayuda a compactar las heces fecales.
En tal sentido, al ser portadora de fibra, el comerla diariamente es más que útil para la eliminación de la grasa y para digerir adecuadamente los alimentos, comenta Tristán .
La nutricionista expresa que diversos estudios apuntan que la ingesta de la manzana -portadora también de agua y minerales- podría mejorar los problemas cardiovasculares.
Precisamente por su contenido de fibra, esta fruta le otorga una sensación de saciedad a quien la consume, plantea Mendoza.
