No es difícil imaginar el siguiente escenario: la mascota de la familia decide “explorar” el vecindario. Todo marcha bien hasta que comienza a vomitar sin aparente razón y los dueños se estresan, no saben qué hacer. Al llevar a la mascota al veterinario, resulta que comió algo que no debió. Y entre consulta y medicamentos, la gracia costó $150.
Casos como este, explica Mónica Romero, que trabaja en una veterinaria, son muy comunes. “Muchas mascotas se comen cosas que no deberían, como chocolates, hierbas y basura de la casa, y eso las enferma”, indica. Es en casos como estos, en el que el daño en la mascota no es grave pero en el bolsillo de su dueño sí, que un seguro para mascotas sería de mucha ayuda.
Países como Estados Unidos, Canadá y España, entre otros, proveen estos servicios. El precio varía según la raza, y muchas veces, dependiendo de la misma, no cubre ciertas enfermedades congénitas.
Puede costar alrededor de $300 al año, lo que, en caso de un accidente o enfermedad inesperada, puede representar una ayuda.
Pero en Panamá no existe tal servicio, explica Álvaro Sánchez, de Pets R’ Us. “Un perro cuesta bastante y, de muchas maneras, tiene más riesgos de sufrir un accidente o de enfermarse que una persona”, explica Sánchez. “Muchas personas preguntan por el seguro e incluso algunos extranjeros lo tienen, así que mandan sus facturas para que se les reembolse”, comenta. También, cuenta, conoció a una persona que tenía su mascota asegurada por $15 mil.
Para afrontar estos gastos inesperados, explica la veterinaria Jessica Alemán, en Panamá solo se ofrecen facilidades de pago y crédito.

