Tengo 46 años y soy una mujer muy activa. Últimamente, a consecuencia de sentirme cansada, acudí a mi médico de cabecera, quien me diagnosticó hemoglobina baja por falta de hierro y me recetó vitaminas. ¿Debo preocuparme?
¿QUÉ TENGO? La anemia por deficiencia de hierro es una condición frecuente. En ninguna circunstancia debe ser tomada a la ligera sin algún tipo de evaluación con respecto a la causa de la deficiencia de hierro.
¿POR QUÉ OCURRE? Los glóbulos rojos de la sangre son los responsables de llevar oxígeno a todas las partes del cuerpo. La hemoglobina es una compleja molécula que necesita hierro, y que es la responsable de cargar el oxígeno dentro de los glóbulos rojos. En consecuencia, cuando hay deficiencia de hierro, los niveles de hemoglobina caen, y con ello la capacidad del cuerpo de repartir eficientemente el oxígeno.
¿CÓMO SE DIAGNOSTICA? Hay que considerar de una manera sencilla que para que se mantengan los niveles adecuados de hierro en el cuerpo, debe haber un balance entre la cantidad que entra (dieta rica en carnes rojas y vegetales verdes) y la que sale o se pierde (pérdidas en la menstruación o sangrados ocultos). En pacientes con dietas regulares, una pérdida excesiva debe investigarse, aun cuando no sea evidente.
¿CUÁNTO DEBO PREOCUPARME? No hay que preocuparse, pero es necesario comenzar un proceso de investigación en busca de síntomas que puedan guiar áreas de posibles pérdidas de hierro, así como determinar la adecuada ingesta. En raras ocasiones, el hierro de la dieta no es absorbido en los intestinos. En números siguientes hablaremos sobre lo recomendado a pacientes con deficiencia de hierro.
(Esta columna no pretende hacer diagnósticos o tratamientos. Consulte con su médico de cabecera si lo aquí expresado se aplica a su caso).Consulte con su médico sobre la anemia por deficiencia de hierro.
