Cuando la tarde suavemente me sonría y una estrella fugaz capte mi vida, te mandaré mensajes de mis sueños y mi alma te amará, ¡aún dormida! La emoción de mi cuerpo seguirá tus pasos y beberás mi amor cual sorbo de agua, reiré con tu risa, lloraré con tu llanto y nuestras lágrimas se unirán cual gota diáfana…
Te he pensado tanto, pero tanto, tanto que mi alma sin ti vive en agonía, de tal manera te amo y te extraño que te siento en mí, por rebeldía Mi alma ya no es mía, se fue en tus pasos, mi boca mordida aún siente tu miel, un anhelo invencible, un sollozo en mis labios, ¡la necesidad inmensa de sentir tu piel! Recibe mis mensajes, aún soy tu sueño pues en el azul del cielo tu imagen perdí, necesito verte, no me desdeñes porque aún sin verte ¡vives en mí!
